dimarts, 7 de setembre del 2010

ÉTICA.

TEXTO: "IRÁN AHORCA A DOS HOMBRES POR MANTENER RELACIONES HOMOSEXUALES".

Los jóvenes Mojtar N. y Alí A. han sido ahoracados en la ciudad de Gogan (Irán) según la organización pro derechos humanos Human Rights Watch. Se les acusó de mantener relaciones sexuales, un delito castigado con pena de muerte. El tribunal se basó en la sharia, una normativa que interpreta de forma extremista el corán y que también rige en países como Arabia Saudí, Pakistán o Sudán entre otros.

Si las relaciones sexuales entre hombres no incluyen penetración, se castigan con latigazos las primeras veces. La pena capital puede aplicarse por distintos métodos: ahorcamiento, decapitación y lapidación. Las relaciones lébicas también son perseguidas. La ILGA (Asociación Internacional de Lesbianas y Gays) explica que en Afganistán, durante el régimen de los talibanes, se lapidaba enterrando a la víctima hasta el cuello cerca de una pared, la cual se le echaba encima empujándola con un tractor.

¿Casos excepcionales? No exactamente: hasta en ochenta países, según ILGA, persiguen la homosexualidad con penas de cárcel, multas, castigos corporales o destierro. En Egipto se aplicó la figura de "escádalo público y conducta inmoral" a quienes participaron en una fiesta en un barco en el Nilo en 2001. Algunos incluso hubieron de cumplir penas de cárcel.

El caso de Mojtar y Alí sólo es el último de los que recoge la ong HRW. En 2003 la policía iraní detuvo a un grupo de hombres que participaban en una fiesta en un domicilio privado. Uno de los arrestados reveló haber sido torturado para que diera en nombre de otros homosexuales. En 2004 la policía iraní usó internet para contactar con hombres que querían manterner relaciones con otros hombres. Al acudir a sus citas, eran arrestados. Uno de los detenidos, Amir, fue condenado a 175 latigazos, de los cuales recibió 100 primero y el resto después, cuando se recuperó del primer castigo. Amir relató su terrible experiencia a HRW tras abandonar el país, ya que siguió siendo vigilado y hostigado por la policía tras la condena.

diumenge, 3 de gener del 2010




DESCARTES.





"LA FORMACIÓN DE LA CIENCIA MODERNA"

Solemos situar en el Renacimiento el inicio de la Modernidad. Sin embargo, en el siglo XII (Baja Edad Media), un fraile franciscano inglés llamado Guillermo de Ockam ya abrió el camino para que el esfuerzo científico se desprendiera de las intromisiones de la fe. La filosofía escolástica, habituada a buscar la síntesis entre razón y fe -"entiende para creer", dice Santo Tomás de Aquino- suponía para Ockam someter la voluntad libérrima de Dios a la servidumbre de los conceptos. Este es el primer signo de crisis del aristotelismo medieval, la disociación entre el pensamiento teológico y el científico. Desde entonces, los entes serán explicados por relación a un todo que ya no será la "sustancia divina" sino la Naturaleza. Se convertirá en costumbre investigar las propiedades en común que tienen las cosas, advertir su mutua dependencia, el cruce de relaciones que constituye el universo. Así se resume la vía directa que va desde Ockam a Newton, quien en las vísperas del XVIII dará cuenta del mundo en términos estrictamente cuantificables en sus Principia matematica, verdadero pistoletazo de salida de la Ilustración.

La huella del ockamismo en el Renacimiento es profunda. En los siglos XIII y XIV su visión definió a los moderni, opuestos a los antiqui, que es como empezaron a ser denominados los sabios que mantenían todavía el ya caduco modelo aristotélico de las ciencias. Mientras que los dogmas de fe pasan a ser considerados indemostrables, en el terreno de la ciencia nos encontramos con que empiezan a imponerse criterios empíricos, es decir, observacionales y experimentales, en la investigación de los fenómenos. A ello se debe la preferencia por la inducción, método que determina la causa general solo a partir de los casos particulares observados.
Es característica del Renacimiento (S.XV y XVI) la aspiración a lograr el bienestar a través del conocimiento, es decir, a mejorar la vida de los seres humanos a través del saber y la ciencia, que son actividades dependientes de la razón. Ese espíritu humanista se alimentó de la tradición clásica a través de la escuela del Neoplatonismo, que complementaba el viejo interés platónico de interpretar el universo en términos matemáticos con la decidida vocación -nada platónica, por cierto- de dirigir los ojos hacia la naturaleza. Ningún sabio resume la experiencia renacentista como Leonardo da Vinci, símbolo del artista-ingeniero. La suma de matemáticas, experiencia y método ayudará desde Leonardo a configurar en el imaginario moderno la imagen del universo como una gran máquina.




No es extraño que la gran revolución en los saberes llegue de la mano de la astronomía. Su gran padre, Nicolás Copérnico, hizo algo más que demostrar el heliocentrismo. Con el llamado "giro copernicano", se propició la emergencia de una mentalidad sin la que probablemente no hubieran sido posibles ni la Reforma de Lutero ni la revolución burguesa. Uno de sus directos herederos, Kepler, enterró definitivamente el modelo de las dos regiones, que defendió durante siglos el principio aristotélico que dividía el universo en dos, la materia corruptible o sublunar y la eterna y pura o supralunar. Con todo ello se preparó el terreno a la aparición de un cíclope: Galileo.



El copernicanismo de Galileo Galilei no solo le indispuso con la autoridad inquisitorial, también con la comunidad científica hegemónica en su tiempo, que todavía seguía fiel al modelo aristotélico. Este sabio se imaginaba el universo como una gran máquina regida por leyes inmutables. Basándose en rigurosos y metódicos procesos de observación matemáticamente dirigidos, puso las bases de la Mecánica clásica.






"Me he encaramado en hombros de gigantes", dijo Isaac Newton. Heredero, por un lado, del movimiento empírista y, por otro, del espíritu deductivo y matemático, Newton es reconocido como el padre de la ciencia moderna, en tanto que fundó el método científico-experimental. Desde entonces, la ciencia abandona el camino de la especulación, preparando así el terreno para la revolución intelectual provocado por los Ilustrados en pro de la libertad y la ciencia frente a la superstición y la tiranía del Antiguo Régimen.

dijous, 2 d’abril del 2009

ATENCIÓN, HEMOS AÑADIDO TRES CONCEPTOS
Relaciones de producción: La distribución de la riqueza en una sociedad caracteriza su modo productivo, que se apoya en instituciones políticas y jurídicas diferentes según el modo de producción del que se trate. Estos modos son clasificados por Marx en tres grandes fases históricas: esclavismo, feudalismo y capitalismo, a los que habría que añadir el modo “futuro”, el socialismo. En el capitalismo, la forma de distribución es particularmente desigual, debido a la apropiación privada de los medios de producción, lo cual determina la contradicción o conflicto entre el capital y el trabajo asalariado, o lo que es lo mismo, entre quienes detentan la propiedad privada de los medios de producción y quienes trabajan en beneficio de los grandes burgueses. La tensión consecuente determina la rebelión de las fuerzas productivas, cuyos focos revolucionarios se atizan con las crisis del mercado y con la actividad política del proletariado organizado.

Trabajo: Condición esencial del ser humano, única especie que produce sus condiciones de subsistencia. Marx atribuye al trabajo un carácter colectivo, pues la facultad de transformar la naturaleza sólo puede desarrollarse de forma cooperativa. La historia es pues la sucesión de las distintas formas epocales de organizar el modo productivo. El modo capitalista diferencia el capital, concentrado en manos burguesas, del trabajo social, que corresponde a la clase asalariada. Marx tomó de Hegel el principio de que el hombre es lo que produce, su trabajo en suma. Sin embargo, Hegel siempre pensó que la actividad económica de una época estaba determinada por las formas de conciencia de dicha época, por su espíritu, por sus ideas… Por eso para Hegel, lo que sabemos de una sociedad es fundamentalmente lo que se expresa en el Derecho, la Política, la Filosofía, la Religión o el Arte. Marx invierte esta concepción, afirmando que las formas del espíritu son producto de la economía. Si Hegel creyó que el Estado prusiano solventaría al nivel de las instituciones las contradicciones entre los hombres, Marx creyó que las verdaderas contradicciones, concretadas en el mundo del trabajo desde la lucha de clases, explotarían en forma revolucionaria, dando lugar al triunfo del socialismo.

Plusvalía. En el modelo capitalista, la minoría burguesa se apropia del trabajo excedente, es decir, de los beneficios del producto que superan las necesidades de subsistencia del asalariado. La plusvalía es ese margen de beneficio, y supone un robo porque el capitalista aumenta en su propio beneficio el tiempo de trabajo que el asalariado necesitaría para producir sus condiciones de vida.

Praxis. La praxis es acción racionalmente guiada. El hombre se construye a sí mismo de forma práxica, en la acción, más concretamente en la acción productiva. La relación primaria del hombre con la naturaleza es histórica y cooperativamente transformada, de tal manera que el hombre a lo largo de los tiempos va humanizando el mundo. El peligro llega cuando la praxis se convierte en praxis alienada.

Materialismo histórico. El antiguo materialismo de los empiristas carece de interpretaciones históricas y revolucionarias. El del ateísmo de Feuerbach es meramente teórico o especulativo. Marx postula un materialismo histórico, pues exige a los filósofos proyectar su conocimiento sobre las relaciones de producción, es decir, sobre los procesos económicos y la dinámica de clases, y que lo hagan además en clave de proceso que va experimentando transformaciones a través de los tiempos. Marx no hace historia de las ideas o de las formas del espíritu como Hegel y los idealistas, sino de la lucha de clases, por eso afirma que “no es la conciencia lo que determina el ser del hombre, sino su ser social el que determina su conciencia”. A esta doctrina se la llama también materialismo dialéctico, pues entiende que lo que mueve la historia son conflictos entre fuerzas antagonistas, entendidas éstas en sentido materialista como clases sociales.

Infraestructura/ Superestructura. Toda organización social se caracteriza por la manera de organizar la actividad productiva. La infraestructura es la base sobre la que se construye una sociedad en una época. Además de la base geográfica, la tecnología productiva o los transportes, incorpora sobre todo a las fuerzas o clases productivas, las cuales son explotadas a partir de un sistema de relaciones de producción. Solo a partir de aquí se edifican la formas de conciencia, expresada en las instituciones jurídicas y políticas, en la filosofía, el arte, la religión…

Ideología. Formas de conciencia expresas en los textos y prácticas jurídicas, políticas, intelectuales, artísticos… todo aquello que podemos en suma identificar con la superestructura. Max acusa también a los filósofos no materialistas de caer en ideología, es decir, en “pensamiento deformado” o “falsa conciencia”. Entonces, hacer ideología es invertir el orden de preeminencia, otorgando mayor valor a las formas espirituales que a las económicas. El objetivo del ideólogo es enmascarar la verdadera dinámica de explotación del hombre por el hombre, de ahí que el pensamiento burgués sea siempre ideológico y, por tanto, pensamiento deformado. La filosofía idealista es siempre ideológica.
Fuerzas productivas: Constituyen el modo productivo. Incluyen la fuerza de trabajo -es decir, el trabajador en tanto que puro productor-, la mercancía que produce, los instrumentos del trabajo, los conocimientos técnicos aplicados para obtener esa mercancía... Las relaciones que el poder institucionaliza para organizar la economía de una sociedad tienden a entrar en conflicto -según la concepción materialista dialéctica- con las fuerzas productivas, de ahí que la lucha de clases sea entendida como el motor revolucionario de la historia.
Crisis: proceso característico de cualquier modo histórico de producción, pero que toma caracteres especiales en el modo capitalista, dominado por la economía de mercado. Tradicionalmente, la crisis se produce por escasez productiva, de manera que una larga sequía o una epidemia arruinaba cosechas y generaba conflictividad social. Aquí es más bien la superproducción la que lleva a la miseria y el conflicto social por la vía de la destrucción de productos y de fuerzas productivas.
Pauperismo: lógica irremediablemente asociada al modo capitalista. La riqueza generada en el mercado tiende a concentrarse en pocas manos. La necesidad de ahorrar costes y aumentar plusvalías conduce al empobrecimiento cada vez mayor de las clases proletarias, lo que necesariamente ha de estallar en forma de procesos revolucionarios.

dimarts, 24 de març del 2009

LISTADO DE CONCEPTOS. FILOSOFÍA II.

MARX Y ENGELS

Lenin. Fundador del Partido Bolchevique, que lideró la Revolución Rusa de 1917, con la cual el movimiento popular derrocó el poder de los zares e instituyó el primer gran estado comunista de la historia, la URSS, Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, cuya duración se extiende hasta el año noventa, cuando tras los años de la Pereztroika de Gorbachov y la Caída del Muro de Berlín se disuelve el gran proyecto revolucionario. Lenin investigó largamente el pensamiento marxista para llevarlo a la práctica en un contexto socio-económico peculiar como el de Rusia, país sumamente agrario y feudalizado, carente por tanto de una verdadera clase burguesa desarrollada como las de Alemania , Inglaterra o Francia. La revolución bolchevique es pues definible como la praxis del marxismo-leninismo.

Capitalismo: Sistema económico característico de la modernidad. Tiene como gran protagonista a la clase burguesa y se basa en la propiedad privada de los medios de producción, la libre empresa, el empleo de trabajo asalariado… Las relaciones económicas propias del capitalismo se administran en forma de transacciones de bienes y capital, siendo la ley del mercado –ley de la oferta y la demanda- la lógica que regula su funcionamiento. Para Marx y Engels, el capitalismo es un modo de producción que, como los grandes modelos anteriores –el esclavismo y el feudalismo- se rige por la explotación del hombre por el hombre, lo que genera movimientos conflictivos denominados “lucha de clases”. Convertido el trabajo en mercancía, la contradicción del capitalismo es que su régimen de propiedad determina que el trabajo sea colectivo pero el disfrute de sus beneficios sea privado, lo cual sin embargo contraría el espíritu de las leyes de la democracia, supuestamente basadas en la igualdad.

Liberalismo: Doctrina que se define por su oposición a toda forma de despotismo. Su objetivo es promover la defensa de los derechos del individuo frente al riesgo de opresión de las instituciones del Estado. En tanto que doctrina económica, se asocia a la figura del pensador británico Adam Smith, el cual reclamaba la liberación de los intercambios económicos de las barreras proteccionistas y fiscalizadoras a las que eran sometidas por los gobiernos de las naciones.

Hegel: (Federico Guillermo) Filósofo alemán, heredero directo del pensamiento ilustrado y fundador de la doctrina del Idealismo Absoluto. Su frase “todo lo real es racional y todo lo racional es real” resume su alcance. Hegel piensa que el hombre es razón y que ésta es historia, de manera que la historia del hombre es la Historia de la Razón –con mayúsculas, llamándose también “Espíritu Absoluto”- . Como Descartes o Platón, Hegel entendió que el hombre se definía por su racionalidad, pero ésta ya no es un todo que se nos da de una vez porque los dioses lo deseen. La Razón es ante todo un proceso, un devenir que empieza en Occidente con los antiguos griegos, primeros que fueron capaces de darle un sentido racional a nuestro ser en el mundo. Además, se doto de un artefacto conceptual –el método dialéctico- que le permitía interpretar el movimiento histórico como conflicto. Finalmente, es clave su idea del hombre como productor. No soy un cogito que está ahí como si viniera dado de una vez por todas; mi razón es mi trabajo, lo que produzco, mi obra, la cual –por ser racional- es ante todo obra manifiesta intelectualmente, es decir, filosofía, leyes, religión, política…

Dialéctica: Método del que se sirvió Hegel para interpretar la historia como conflicto, o mejor, como sucesión de conflictos en el tiempo. La democracia griega, la era caballeresca medieval, el barroco, el mecanicismo, etc…, no son sino “figuras de espíritu”, es decir, configuraciones de la razón en el tiempo. Cada época es resultado del conflicto entre fuerzas antagónicas (enemigas) que compiten entre sí, manteniendo una tensión que termina estallando hasta dar lugar a una nueva época. Así, el Renacimiento sería el resultado del antagonismo entre el escolasticismo de Santo Tomás y el nominalismo de Guillermo de Ockam. Igualmente la modernidad sería el producto del combate entre la fe religiosa y la ciencia… Marx también fue dialéctico, pero su dialéctica es materialista. Para él, cada época es un modo de producción, es decir, un modelo socio-económico, y contiene tensión dialéctica que termina estallando hasta dar lugar a la revolución y a una nueva época. Ese conflicto se llama “lucha de clases”. (Feudalismo es igual a conflicto dialéctico entre señores y vasallos, por ejemplo).

Hegelianismo: Movimiento heredado de la filosofía de Hegel, muy popular en la Alemania de las revoluciones industriales, que se ramifica en dos tendencias. La más veterana, la Derecha Hegeliana, sigue tal cual las ideas del maestro, y subraya sobretodo la necesidad de la presencia de la religión en la sociedad y en la política, por cuanto la religión es para ellos el gran factor de cohesión de las sociedades, y la idea del Estado Prusiano como encarnación del triunfo de la Razón y como fin de la historia. La Izquierda Hegeliana o Jóvenes Hegelianos, a la que pertenecieron en su juventud Marx y Engels, y encabezada por Luis Feuerbach, defendía el método dialéctico y, al contrario que la derecha, proclamaba el ateísmo, pues consideraba que la religión era el gran mal de todas las sociedades.

Praxis: Siguiendo la idea hegeliana según la cual el hombre es lo que produce, Marx dice que el hombre es praxis, es decir, el hombre, único animal capaz de producir sus condiciones de subsistencia, se la arregla históricamente para transformar el mundo adecuándolo a sus necesidades. El hombre es trabajo, pero en el sentido de praxis, es decir, actividad económica, y sólo en segundo término es actividad intelectual o teórica. (Para la filosofía idealista, el hombre es ante todo un productor intelectual o teórico).

Ideología: (No debemos definirla como el conjunto de ideas políticas de alguien) Marx la define como “conciencia deformada” o “falsa conciencia”, es decir, son ideólogos aquellos pensadores que ocultan la realidad disfrazándola de lo que no es. Toda filosofía idealista, por ejemplo Hegel o Feuerbach, es ideológica porque explica la sociedad por su vida intelectual –el derecho, la filosofía, la religión, la política- con lo cual oculta los fenómenos que verdaderamente importan, los cuales se dan en la esfera socio- económica. Ese ocultamiento es propio del pensamiento burgués, ya que a la clase dominante le interesa disfrazar lo que realmente está ocurriendo en la “cocina de la historia”, que no son las bibliotecas o las universidades, sino las fábricas o el campo.

Feuerbach, Ludwing: Filósofo alemán del XIX, máximo valedor de la “izquierda hegeliana” o “jóvenes hegelianos”, movimiento al que se alió el joven Marx y que se proclamaba como materialista y ateo frente al idealismo conservador de la “derecha hegeliana”. Escéptico hacia el estado prusiano, destacó sobre todo por su crítica de la alienación religiosa, que consideraba causa de todas las desgracias del hombre. Fue elogiado por Marx por su giro filosófico hacia la inmanencia, la sustitución de la “religión de Dios” por la “religión del hombre”, pero también le acusó de caer en ideología por buscar la clave de los problemas humanos y su posibilidad de solución en la pura conciencia, lo que a los ojos de Marx le convertía en un falso materialista.

Alienación: (Alienus, extraño, otro, ajeno) Tradicionalmente se ha llamado “alienados” a los locos, a los que estaban “fuera de sí”, es decir, fuera de la razón. Ciertamente, estar alienado es estar desposeído de la propia esencia, vivir despojado de los propios atributos, que mi realidad no corresponda a lo que realmente me corresponde ser. Para Feuerbach, la alienación del hombre es religiosa, pues al inventar a Dios a “su imagen y semejanza”, el hombre se ha despojado de lo mejor de sí mismo para situarlo en el más allá, condenado al más acá a la desgracia. Para Marx, la alienación es económica, pues en el capitalismo el asalariado no es dueño de su propio trabajo, entendiendo que su trabajo es justamente lo que le da su esencia. (Para Marx, el hombre es lo que produce, el hombre es el trabajo).

dimecres, 24 de setembre del 2008


1º DE BACHILLER. LISTADO DE CONCEPTOS (Por orden de aparición)

Innato: (innatus, natural en) Lo que se posee por nacimiento y es natural, es decir, opuesto a adquirido. Son innatas las conductas directamente determinadas por instintos, de manera que podemos hablar del parpadeo instintivo, el instinto sexual… pero también de conductas más complejas como la agresividad innata. La escuela innatista, que encuentra un precedente lejano en Platón, se asocia a la filosofía racionalista del XVII y en especial de Descartes, defiende la presencia en la mente humana de ideas innatas, es decir, principios básicos del entendimiento que no requieren experiencia sensible. Así, según esta doctrina, son ideas innatas Dios y el alma o los conceptos matemáticos. Estos conceptos no aparecen desarrollados en la mente ni cualquier entendimiento accede a ellos necesariamente. Se trata de esquemas básicos que tendemos naturalmente a formar.

Definición: (definere: señalar límites). Definir es ofrecer la esencia de algo. A la pregunta ¿qué es X?, daríamos cuenta de la naturaleza de ese ser, de sus características constitutivas. Es esencial en un ser aquello sin lo cual este no puede supervivir. Así, si digo que la esencia del hombre es la razón, debemos entender que el hombre queda enajenado, extraño a sí mismo, en la medida en que "pierda la razón". De igual manera, si una silla deja de servir para sentarse, lo cual es esencial en ella, entonces ya no puede cumplir la definición del concepto "silla". Hay una forma de definición no esencial que es la llamada definición extensional. En este caso, enumeramos los casos posibles en los cuales se cumple el concepto. Así, definir la extensión del concepto "baloncesto" supondría nombrar por ejemplo equipos o jugadores; si hubiéramos de definir "Estado" daríamos todos los nombres de Estados que conocemos…

Mythos/Logos: (Mythos: relato; logos: nación) El mito es una narración, normalmente protagonizada por héroes o dioses que se transmite como ejemplo de comportamientos y valores significativos para la comunidad. A través del mito, los pueblos se representan figuradamente su origen, su lugar en el mundo y su destino. En las sociedades tribales, y acaso también en las sociedades civiles, los mitos contribuyen a la cohesión del grupo.
Con el logos, las explicaciones míticas y los relatos del origen pasan a ser sustituidos por explicaciones y argumentos. El primer fenómeno histórico de tránsito del mito al logos lo tenemos en la antigua Grecia, cuando los filósofos presocráticos se refirieron a la materia primigenia, por ejemplo el agua en Tales de Mileto o el aire en Anaxímenes, para dar una explicación del origen y composición del mundo sin recurrir a las viejas narraciones mitológicas. En el siglo XVIII, se moderniza este fenómeno, cuando los ilustrados afirman que la Diosa Razón rompe las tinieblas de la superstición que han mantenido históricamente al hombre en condición de siervo.

Creacionismo: Crear supone extraer algo de la nada o, al menos, producir algo que antes no estaba, aunque sí le preexistieran los elementos que lo conforman, tal y como sucede con el barro que el artista utiliza para crear su estatua. Las doctrinas creacionistas defienden la idea de que el origen del mundo es la creatio ex nihilo, la cual, influida por la concepción judaica expresa en el Antiguo Testamento, se opone a la concepción grecolatina de la existencia de una materia universal eterna y que preexiste a los seres. Solidaria de la concepción religiosa creacionista es la teoría científica denominada fijismo, reacción característica del siglo XIX contra el evolucionismo y que apuesta por la inmutabilidad de las especies vivas.

Evolucionismo: Doctrina científica surgida en el siglo XIX y que defiende el carácter mutable de las especies. Inspirados en las doctrinas de Spencer, para el cual todo es producto de la evolución -tanto las especies como la materia inorgánica como las sociedades humanas- los naturalistas partidarios de esta concepción defendían con pruebas experimentales de todo tipo que existía la filogénesis, es decir, que cada especie ha pasado por diversas fases de desarrollo hasta llegar a su morfología actual, habiendo sufrido trances de especiación, es decir, de haberse separado de un tronco común del que formaban parte, como se evidencia por ejemplo en el hombre y las distintas familias de simios.
La teoría de Lamarck defiende la evolución en base a la idea de que se heredan los caracteres adquiridos, lo cual explica la especiación a partir de transformaciones orgánicas que se crean por necesidad y se van transmitiendo gradualmente de padres a hijos. El mecanismo que determina este proceso podría ser el de la necesidad, de tal manera que mientras unos órganos –por ejemplo los colmillos entre nosotros- se atrofian por desuso, otros varían y se desarrollan para un uso nuevo, como ocurre con el largo cuello de la jirafa, de ahí la frase "la función crea el órgano".
El lamarckismo ha sido definitivamente superado por la concepción darwiniana de la selección natural, según la cual en la dura competencia por la supervivencia sobreviven los más aptos. Los cambios son azarosos y normalmente deletéreos o negativos para el sujeto que los sufre, pero ocasionalmente un sujeto anómalo –en cierto modo un monstruo, como el mono que camina erguido o el oso albino- sufre un cambio que refuerza su situación en la lucha por la vida, de manera que su carácter termina siendo seleccionado y extendido. El mutacionismo contemporáneo recoge esta teoría para sintetizarla con los descubrimientos de genética de Mendel, cuyos experimentos explican cuáles son los mecanismos que desencadenan los errores de transmisión de la herencia –las mutaciones- generando sujetos mutantes y la posibilidad de una transformación de tipo filogenético.

Platón. Filósofo griego del siglo V (a.c), probablemente el más determinante en la historia del pensamiento, de ahí que se llegue a decir que la Filosofía es Platón y todos los demás autores son notas a pie de página. Discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles, reflejó su doctrina –en especial la Teoría de las Ideas- en sus obras dialogales –de entre las cuales destaca La República- donde pone todas sus concepciones en boca del maestro Sócrates. Platón apuesta por el valor universal e inmutable de los principios básicos del conocimiento, la moral y la política, de manera que la ciencia –epistemé- es el arma maestra contra la corrupción de la Polis y el relativismo de los sofistas.

Taxonomía: criterio razonado de clasificación de los tipos de especies animales y vegetales.



Sofistas: (sophós: sabio, sophia: sabiduría) Corriente de pensadores denominados por el vulgo "sabios" o "filósofos" a los que Sócrates y Platón tachaban de farsantes e impostores. Encontraron su escenario histórico perfecto en el ágora ateniense del siglo V –conocido como Siglo de Pericles o Siglo de Oro de Atenas- especialmente en los tiempos de la democracia. En la escena pública, tribunales y asamblea popular, su verbo fluido, su liderazgo y su astucia les permitía influir sobre la ciudadanía e inclinar las decisiones asamblearias en su propio interés. Fundaron escuelas a las que se pagaba por asistir y donde se enseñaban las disciplinas que, como la Oratoria o las Leyes, propiciarían el acceso del individuo al éxito social. Protágoras, autor de la frase "el hombre es la medida de todas las cosas", defiende la doctrina del Relativismo, según la cual la verdad no puede tener valor universal, de manera que lo que llamamos verdadero resulta siempre de criterios subjetivos y puntos de vista personales y limitados. No hay pues verdad en el sentido platónico o universal, sino más bien opinión. En un sentido cercano se pronuncia Gorgias, padre del escepticismo, doctrina según la cual el conocimiento, entendido como la adecuación perfecta y absoluta de mi pensamiento a lo real, es una ilusión imposible, lo cual supone que el conocimiento, propiamente dicho es una fantasía que termina imponiéndose por la fuerza y ahoga la libertad de creencia.
Sócrates y, por ende, Platón se enfrentaron durante años a los sofistas, a los que acusaban de haber deteriorado la integridad moral de la polis con la relajación moral que extendía su relativismo.

Convención: aquello que ha sido acordado o pactado. La frase de Protágoras –el hombre, medida de todas las cosas- implica que todo aquello a lo que llamamos comúnmente verdadero no es sino el resultado de un acuerdo entre personas. Así, la palabra "árbol" designa la realidad que designa por la misma razón por la que hemos convenido que los dioses nos protegen, los atenienses son especies de "antropós" superiores a los extranjeros y bárbaros o comer perro es malo y comer conejo es bueno. Tales criterios son relativos a los contextos espaciales y epocales, es decir, ahora odiamos la tortura pero en el siglo XVII era una verdad aceptada que podía ser buena, y en España comemos cerdo, cosa que entre los árabes es repugnante.

Hedonismo (hedoné: placer) Escuela surgida en la Grecia tardía o helenística y que determina la conquista del placer como fin último de la vida humana. Atribuimos sus contenidos filosóficos más poderosos a Epicuro, cuya concepción hedonista ha sido históricamente desprestigiada por la tradición cristiana, que aún hoy nos hace hablar negativamente del "hedonismo irresponsable y la relajación de costumbres". Pero Epicuro intenta enseñarnos cómo cuidar de nosotros mismos, alcanzando la sabiduría necesaria para hacer los placeres duraderos. Designa que el principio del placer es la ausencia de dolor, de ahí que, al tiempo que aconseja el uso inteligente de placeres como el vino o el amor, desaprueba los excesos, que terminan conllevando la enfermedad y, en consecuencia, la extinción del placer. Es hedonismo inteligente aquel que diferencia entre placeres a largo plazo como la amistad, el arte o el amor, y placeres inmediatos o a corto plazo, como la comida, el sexo o el descanso.

Ilustración (lux: luz) Metafóricamente, asociamos la luz al conocimiento y las tinieblas a la ignorancia. En la historia, la Ilustración o Siglo de las Luces (XVIII) es la época en la que, según Kant, "la especie humana abandona su culpable minoría de edad". Los Ilustrados proclamaron el triunfo de la Diosa Razón frente al oscurantismo, que asociaban al dogmatismo y la superstición propia de las sociedades teocráticas medievales. Creían que el saber y la ciencia iban poco a poco haciendo la luz sobre las nieblas de la ignorancia y construirían un mundo más feliz y habitable para el hombre. La educación y la extensión del conocimiento a través de la Enciclopedia serían el motor de ese proceso de iluminación, el cual llevaría al progreso, entendido como la acumulación y uso del conocimiento a través de las generaciones, que ha de llevar a un mundo cada vez mejor. Con todo ello, la humanidad se libraría del peso de los grandes poderes míticos, la iglesia y la aristocracia, que se habían esforzado por mantener durante siglos a la plebe en la ignorancia para asegurar su servidumbre. Esta concepción mantuvo a los ilustrados franceses en conflicto durante el siglo XVIII contra el Antiguo Régimen, de ahí que la Revolución Francesa de 1789, que derrocó la monarquía absoluta y el poder de la nobleza, sea considerada como una de sus consecuencias. Entre los grandes ilustrados destacamos a Voltaire, Rousseau y Montesquieu, además de los padres de la Enciclopedia, Diderot y D´Alembert. Fuera de Francia debemos referirnos al alemán Kant, al inglés Locke o al valenciano Mayans i Ciscar.


Estado de Naturaleza. Concepto hipotético o imaginario propio de la tradición del Contractualismo, cuyos autores defendían que el hombre abandona su condición salvaje y abraza una forma comunitaria de vida a través de un gran pacto social o contrato, el cual supone la entrega del poder político a una minoría de personas, las cuales a cambio habrán de garantizar ciertos derechos naturales a los súbditos, como la vida, la propiedad o la libertad.
Para Hobbes, el Estado de Naturaleza es una "Guerra de todos contra todos", de ahí su famosa afirmación "homo homini lupus". La condición natural del hombre es el egoísmo absoluto, de manera que, si se nos deja actuar en plena libertad, terminamos destruyendo al vecino para satisfacer cualquier necesidad, por mínima que sea. La única manera de asegurar la supervivencia es convenir la entrega del poder a una institución política autoritaria, un gran Estado castigador o Leviatán, capaz de disuadir a los súbditos de la violencia haciéndoles sentir terror. Rousseau, por el contrario, defensor de la idea del "buen salvaje", cree que el Estado Natural es relativamente pacífico e incluso plácido, pues el hombre tiende por naturaleza a no agredir ni a buscar a los demás mientras no los necesita. El problema de la condición salvaje es que deja al hombre en situación de anquilosamiento, sin posibilidad de transmisión del conocimiento ni de mejora. Si el hombre pacta la renuncia a su absoluta libertad de salvaje es solo a cambio de que el nuevo estado respete no solo su vida sino en especial su libertad. Podemos considerar que Rousseau es un precursor de la democracia.

Polis: Ciudad-Estado característica de la Antigua Grecia. La polis, por ejemplo la Atenas del Siglo V, presume de tener capacidad de autogestión, de ahí el complejo de superioridad de los griegos, que creían poder dirigir racionalmente su vida comunitaria a través de la política, al contrario que los bárbaros, tribus dirigidas por el instinto o por poderes irracionales u hordas nómadas, incapaces de establecer instituciones civiles como las de los griegos.



Inteligencia: (inter lligare: unir o ligar entes separados) Hay cierta tendencia a asociar la inteligencia con el entendimiento o la comprensión, es decir, con facultades propias de un ser racional. Desde tal punto de vista, habríamos de convenir en que sólo el ser humano es propiamente "inteligente". Hay quien la define como la capacidad para adaptarse a situaciones novedosas, es decir, para adquirir respuestas no programadas ante estímulos no previstos. En este caso diríamos que la inteligencia es propia de animales superiores, desde simios hasta aves y otros sistemas nerviosos complejos. Nos quedaremos con la definición que permite una mayor extensión en los tipos de conducta, de manera que inteligencia sería la capacidad de un sistema nervioso para actuar ante el medio, afrontando y solucionando problemas relacionados con la supervivencia, la protección, la reproducción, etc… La forma más básica de inteligencia es la instintiva, presente en todas las especies animales y que se desarrolla a partir de la herencia genética. La respuesta instintiva es una pauta fija de acción que tiende a responder de manera inmediata y automática. La inteligencia por ensayo-error supone mayor complejidad, pues en ella el individuo prueba distintas posibilidades hasta que por casualidad da con la respuesta acertada. Entonces "fija" dicha respuesta acostumbrándose a aplicarla en todos los casos. La inteligencia imitativa, exclusiva de animales superiores, implica la fijación de una respuesta acertada a través de la observación de conductas ajenas. Finalmente, la conducta racional, exclusiva de los seres humanos, aunque se atribuye entre los biólogos a algunas especies mamíferas en estado muy embrionario –como los chimpancés o los delfines-, es la más compleja y sofisticada. Supone la intervención del entendimiento, cuyo contenido son realidades abstractas llamadas conceptos.

Enculturación: Proceso de transmisión de conocimientos, actitudes, valores, creencias, idioma, etc… de unas generaciones a otras. Los grandes agentes tradicionales de la enculturación son la familia, la escuela y la iglesia.

Cultura: (Cultus, acción de cultivar algo) Tendemos a referir cultura al conjunto de producciones intelectuales que, al acumularse, dan lugar a la persona culta o instruida. De esta manera, la obra de Cervantes o un manual de legislación son cultura, pero no los aperos de labranza o el idioma. Esta definición resulta estrecha. Hoy diríamos que es la totalidad de conocimientos, creencias, artes, técnicas, leyes, moral, costumbres que constituyen la vida de una comunidad y de cada individuo que la forma. Todo pueblo, tribu o comunidad tiene un proyecto, diseño o esquema de pautas de conducta que habitan explícita o implícitamente en nosotros, que se constituyen históricamente y que, por encima de todo, establecen las bases de la convivencia.

Ciencias Humanas: En el uso tradicional, llamamos "Humanidades" a los estudios de la cultura, saberes básicamente reflexivos cuyo criterio de verdad no se restringe al puro cálculo ni a la pura experimentación, sino que se basa más bien en la reflexión y en la coherencia del discurso. Encontramos así la Filosofía, los saberes filológicos, la Historia o el Derecho. En el siglo XIX empieza a hablarse de "ciencias humanas" a aquellos "saberes del hombre" que, como las ciencias físicas, son capaces de integrar en sus procedimientos métodos propios de las ciencias experimentales y cuantificacionales. Así, nos encontramos la Economía, la Antropología, la Sociología o la Psicología.

Etnografía: (Etnós: raza; grafós: escritura, descripción) Fase inicial del estudio antropológico. El etnógrafo viaja a pueblos exóticos, preferentemente salvajes y los observa anotando cuidadosamente sus formas de vida, costumbres, pautas morales… En aras de perfeccionar su investigación, puede llegar a vivir entre ellos, integrándose mediante el aprendizaje de la lengua y la adquisición de sus hábitos de vida. El verdadero antropólogo es más bien el etnólogo, es decir, el investigador que recoge los informes del etnógrafo para establecer teorías sobre aspectos de relevancia filosófica como la naturaleza humana, la enculturación, la religión, etc…

El Niño de Aveyron: En el siglo XVIII apareció en una localidad francesa un niño-lobo o niño salvaje. Al parecer habría sido abandonado al nacer y cuidado por una loba, de tal manera que los cazadores que lo descubrieron llegaron inicialmente a confundirlo. Creó un gran interés entre los intelectuales ilustrados porque en aquel tiempo era tema de debate la naturaleza humana, que implicaba el interrogante sobre la existencia del alma, de manera que vieron en Víctor la posibilidad de llegar a conclusiones. Fue educado durante meses por un pedagogo que lo sacó de su condición salvaje y le hizo aprender muchas cosas. No puede decirse, sin embargo, que llegara a socializarse ni a desarrollar una conducta propiamente racional; Víctor había sido enseñado como lobo en sus años clave de desarrollo mental y ya difícilmente podría transformarse en otra cosa. Esto demuestra que la inteligencia humana, más que algo concreto y determinado, se caracteriza por su plasticidad, es decir, su radical apertura, como una hoja en blanco que puede adaptarse al hábitat en el que se forme.

Difusión cultural: Según muchos antropólogos es el proceso por el cual se transmiten los conocimientos e innovaciones culturales de unas tribus a otras. Descubrimientos como el del fuego no serían en la mayoría de tribus autóctonos, sino resultado de alguna imitación.

Etnocentrismo ( ) Equiparable al racismo, complejo de superioridad propio de una raza. Esta no solo cree que su constitución física y su inteligencia son superiores, sino que sus costumbres, creencias y hábitos de vida en general son "naturales" o "normales", de manera que las pautas diferentes de los demás pueblos son degradaciones o anomalías. La doctrina nacional-socialista declara la superioridad de la raza aria o germánica, y, de igual manera, los judíos tienden a considerarse pueblo elegido por Dios. Históricamente, los pueblos de origen europeo han sido fuertemente etnocéntricos, lo que explica la perduración hasta el siglo XIX de las prácticas esclavistas legales.

Determinismo biológico: (determinare: señalar los límites) Principio según el cual los organismos no racionales, en especial los sistemas nerviosos simples, no tienen capacidad de adaptación o de variabilidad de respuestas, de manera que el sistema de pautas fijas de acción transmitido a través del código genético determina prácticamente todas las conductas del individuo.




Aristóteles: Discípulo de Platón y fundador del Liceo, se le reconoce también por haber sido maestro de Alejandro Magno. El sistema de conceptos filosóficos de Aristóteles es el más influyente de la historia por su totalidad, densidad y rigor, de ahí que todo el pensamiento de la Edad Media esté profundamente tiznado de aristotelismo. Aristóteles funda la lógica clásica, que da cuenta de los principios básicos del pensamiento posible, como el de identidad, negación o no contradicción, así como los silogismos.

Axioma: verdad tan evidente que no necesita de demostración. Los principios básicos de la Lógica, como el de identidad, son axiomáticos, y sin ellos no pueden demostrarse o deducirse los demás principios.

Razón (logos) Facultad que asociamos al poder para regular la acción a partir de cierto nivel de abstracción determinado por el uso del lenguaje, facultad para inteligir o reflexionar y hacer uso de conceptos para acceder a lo verdadero. Se asocia también a la capacidad para establecer un razonamiento, es decir, para establecer consecuencias correctas a partir de principios conocidos.

Intuición / Concepto: Coloquialmente hablamos de "intuir" en el sentido vago de "presentir", es decir, experimentar algo de manera vaga e improbable. Filosóficamente, debemos entender intuición como "intuición empírica", es decir, como la experiencia por la cual una sensación se refiere a un objeto. El concepto es la representación intelectual de una imagen. Mediante el entendimiento, trascendemos la sensibilidad, que se revela como pasiva frente al carácter activo de aquél. Según Kant, el conocimiento es posible por la síntesis entre los dos ámbitos, de ahí su afirmación "los conceptos o categorías sin sensaciones son vacíos, las sensaciones sin conceptos o categorías son ciegas". Sin embargo, hay que diferenciar con precisión ambas cosas, pues el concepto es espiritual o abstracto mientras la sensación es material o concreta… de igual forma el concepto es universal y la sensación es singular.


Ciencia. (epistemé o scientiae) Llamamos así al saber con fundamentos y con validez universal e independiente de la opinión. Platón llama científico o epistémico al conocimiento capaz de establecer enunciados universales y necesarios, de ahí que sitúe a la Filosofía, capaz de acceder a las ideas más abstractas, en lo alto del edificio del conocimiento, incluso por encima de las matemáticas y, por supuesto, de las opiniones. Todo modelo científico debe aclarar el status de lo verdadero, es decir, debe clarificar su propio criterio de demarcación de los enunciados verdaderos y los falsos. Así, las ciencias físicas se sirven de criterios empíricos o experimentales (verdad como correspondencia), mientras que las ciencias formales como la lógica o las matemáticas determinan como verdaderos los enunciados que se ajustan a las reglas que constituyen el sistema (verdad como coherencia). También podemos decir que las primeras son inductivas y las segundas deductivas.






Deducción/ Inducción. Un razonamiento deductivo consiste en una serie de enunciados iniciales o premisas de los cuales deriva necesariamente una conclusión. La validez de una deducción es puramente formal o racional, no requiere comprobación empírica, de manera que si decimos que "todos los hombres son mortales y que Sócrates es hombre", la conclusión "Sócrates es mortal" se habrá de considerar necesariamente válida sin que se requiera contrastar el hecho en la experiencia. Una inducción es aquel razonamiento o inferencia en que la comprobación en la experiencia de una serie de casos particulares da lugar a una ley o regla general. Así, razonamientos del tipo "los insectos tienen seis pares de patas" o "las familias desestructuradas son propensas a generar fracaso escolar en mayor medida en los niños" son del tipo inductivo.

Objetividad. (objectum: objeto) Se habla de hacer juicios objetivos por oposición a los "subjetivos", que se asocian a lo aparente e irreal y que no tienen más validez que la puramente personal. Somos objetivos cuando aludimos a realidades que tienen validez universal y que subsisten por sí mismas, es decir, que son lo que son con independencia de las perspectivas de quienes las observan. El comportamiento científico necesita ser objetivo, dado que cuando un enunciado viene condicionado por opiniones, estados de ánimo o expectativas personales, entonces la posibilidad de que el enunciado sea válido resulta más difícil.

Progreso: Fe en el avance de la especie humana en el tiempo. Los ilustrados del siglo XVIII pensaban que la historia discurría "hacia mejor" porque el hombre estaba racionalizando progresivamente el mundo. Abriéndose camino entre las tinieblas de la superstición y la ignorancia, la ciencia conquista cada vez más territorios, lo que habría de llevar a una sociedad con mayor conocimiento, virtud moral, justicia y felicidad para el mayor número de personas. En nuestro tiempo, la incapacidad del hombre para universalizar la justicia o impedir la pobreza, y el poder destructivo de las nuevas guerras, de lo que el mal uso de la tecnociencia es en parte responsable, ha planteado interrogantes sobre la fe de los ilustrados en el progreso científico y, sobre todo, moral de la humanidad.

Dogmatismo: En el contexto religioso, se llama dogma a la verdad de fe, es decir, aquel principio que se considera indiscutible y que, presuntamente, no puede someterse al debate racional, siendo reconocido de tal manera por la autoridad eclesiástica. Llamamos dogmática a aquella doctrina, religiosa o no, que se considera incontestable; igualmente, llamamos dogmático a aquél que defiende ciertas ideas –dogmáticas o no- pretendiendo que no pueden discutirse, lo que acerca el dogmatismo al fanatismo.

Escepticismo: (skeptikos: el que observa con atención) Históricamente, la escuela escéptica nace en la Antigua Grecia con el sofista Gorgias, continuando en la época helenística, con Pirrón. Su objetivo era enfrentarse al dogmatismo y propugnaba la conveniencia de "suspender el juicio", es decir, de no pronunciarse ante preguntas sobre grandes principios como si los dioses velan por nosotros o cuál es el bien supremo. Cuando el escéptico se radicaliza, llega a negar la posibilidad de cualquier verdad universalmente válida, de manera que la ciencia siempre será una ilusión humana, tanto como la posibilidad de establecer un conocimiento que no dependa ni del lugar, ni de la época ni de la perspectiva del sujeto. El escéptico radical se entiende así como un "descreído", aquel que ha perdido la fe en la razón y tiende a sumergirse en el cinismo.

Crítica: (kritikós: el que juzga) Todo análisis valorativo, desfavorable o no, es crítico, en la medida en que somete algo a juicio. Es crítica –o tiene "espíritu crítico"- aquella persona que no admite una afirmación sin haberse planteado su validez. El crítico se interroga, pasa por el filtro de la duda cualquier creencia, empezando por las suyas propias, y acaba desechando aquellas que no traspasan dicho filtro.

Hipótesis (hipótesis: lo que se pone en la base de una construcción) Conjetura. Supuesto de verdad que se encuentra todavía en duda, y que habrá de ser después comprobado o desechado a través de la experimentación o de cualquier otro procedimiento demostrativo. El método científico que ha caracterizado a la ciencia moderna desde Newton (método hipotético-deductivo) se sirve por sistema de hipótesis porque estas encaminan la investigación y le dan sentido.

Teoría: En el uso coloquial, llamamos teórico a aquel conocimiento que no está destinado a contrastarse en la práctica, de manera que se le atribuye cierto matiz peyorativo, como si "hablar en teoría" fuera especular o expresarse hipotéticamente. En el ámbito científico llamamos teoría a un sistema de leyes que sirven para explicar cierta clase de fenómenos. Así, hablamos de la "Teoría mecánica clásica", de la "Teoría heliocéntrica" o de la "Teoría de la Evolución"…

Predicción: Enunciado de expectativa, es decir, supuesto o hipótesis de algo que va a suceder. En el terreno científico, la predicción puede no considerarse hipotética si se instala dentro de un marco teórico de leyes contrastadas. Así, puedo decir que Fuerza es igual a masa por aceleración y que mañana lo va a seguir siendo. Existen sin embargo ciencias, por ejemplo la meteorología que son predictivas por definición y sus expectativas tienden a ser hipotéticas porque no pueden asegurarse a priori.

Verificación: Procedimiento científico que determina la verdad de un enunciado hipotético. En las ciencias formales como lógica o matemáticas, la verificación supone el ajuste a las normas del sistema, es decir, la coherencia. En las ciencias experimentales, la verificación se efectúa mediante contrastación empírica.

Falsación. Procedimiento que demuestra la falsedad de un enunciado o teoría. Según algunos pensadores, una teoría puede ser considerada verdadera mientras no es falsada, es decir, que no necesita ser verificada, sino más bien que no se demuestre su falsedad.

Paradigma. (paradeigma: modelo, ejemplo) Desde Platón, se llama paradigma al ideal, es decir, al ejemplo espiritual y de máxima perfección para cualquier ente existente. En la actualidad, el filósofo de la ciencia Thomas S.Kuhn llama así al modelo de trabajo específico de la comunidad científica en una cierta época. Así, ese modelo se inspira en una imagen ejemplar, algo así como un mito fundacional (como el paradigma de Galileo en la ciencia del XVII, el de Aristóteles en la medieval, o el einsteniano en el siglo XX) a partir del cual se hacen comunes en la ciencia normal una serie de métodos, criterios de verdad o estilos enunciativos. Kuhn considera que la ciencia discurre históricamente a golpe de grandes revoluciones o saltos, es decir, uno o varios científicos demuestran con sus descubrimientos y métodos la impropiedad del modelo reinante y, a partir de ahí, la ciencia normal va asumiendo el nuevo paradigma. Esto le lleva a afirmar la teoría de la inconmensurabilidad de los paradigmas, según la cual el conocimiento científico no evoluciona en pos de la verdad a lo largo del tiempo, sino que cada época concibe el mundo de una manera distinta y que no puede ser comprendida por los seres humanos de una época distinta. Así, no entendemos el mundo mejor que un medieval, lo entendemos de una manera distinta, y eso significa que ni nosotros podríamos asimilar nuestra concepción ni él la nuestra.

Libre de/ Libre para: El fenómeno de la libertad humana contiene dos momentos. Nos hallamos "libres de" en tanto que nos quitamos cierto peso de encima, nos liberamos de algo que nos sobra o nos embaraza, limitando la capacidad de maniobra de nuestra voluntad. Una vez libres de algo, somos "libres para", es decir, podemos actuar a voluntad, elegir entre distintas opciones.

Determinismo: Concepción según la cual todo lo que sucede, en especial los hechos debidos a la acción humana, están absolutamente determinados por los hechos precedentes, de tal manera que nada es azaroso o imprevisible. Esto supone que, pese a creernos libres, nuestra conducta está determinada por circunstancias externas o ajenas a nuestra voluntad, de tal manera que la libertad no es entonces sino una ilusión humana.
-Determinismo metafísico. Creencia vinculada a la fe religiosa según la cual la vida –o al menos sus hechos fundamentales- transcurren según un plan trazado por fuerzas sobrenaturales. Así, los antiguos griegos predecían el futuro a través del oráculo, donde se revelaba el plan del destino. Otros muchos pueblos, partiendo del principio de que "todo está escrito", han creído poder interpretar el plan del destino a través de la astrología, la quiromancia o ciertas palabras sagradas. Grandes religiones como el cristianismo establecen cierto tipo de determinismo, normalmente a través de textos sagrados, como cuando advierten la llegada futura de un Mesías salvador.
-Determinismo científico o natural. Partiendo del principio científico de que todo ocurre por un motivo explicable, y la misma causa produce el mismo efecto, entienden que el azar no es sino el nombre que le damos a aquello que todavía la ciencia no es capaz de explicar. Así, decimos que algo sucede aleatoriamente porque no sabemos cuáles son exactamente las causas que lo determinan.

El demonio de Laplace. Teoría determinista que tiende a sobrevalorar las posibilidades explicativas de las ciencias físicas. El optimismo de los ilustrados hizo pensar que si la ciencia podía explicar cada vez mayor cantidad de fenómenos, era imaginable que, en un futuro, el conocimiento absoluto de todos los fenómenos acaecidos y de todas las causas, nos podría permitir predecir todo lo que podría ocurrir en un futuro. Así, Laplace idea la hipótesis de un genio absoluto –un "demonio"- capaz de predeterminar todos los acontecimientos, de tal manera que factores de imprevisibilidad como el azar o la libertad terminarían desapareciendo, desacreditados como simples fantasías. Las ciencias contemporáneas ha abolido esta concepción.
El gen egoísta. Modelo de explicación determinista debido al auge obtenido por la genética desde la segunda mitad del siglo XX. Su autor es el biólogo Richard Dawkins, el cual afirma que los individuos somos "máquinas de genes", es decir, que el mecanismo que realmente gobierna el mundo natural no es nuestra necesidad de supervivencia, sino la de los genes. Durante un tiempo cumplimos la misión de proteger nuestros genes y extenderlos, una vez hecho esto el gen nos deja envejecer y morir porque ya no nos necesita. Así, funciones que consideramos dependientes de nuestra libre voluntad, como la de buscar pareja sexual, comer o buscar un trabajo están de manera directa o indirecta determinadas por la presión a la que somos permanentemente sometidos por el programa genético. En suma, es el gen el que tiene el poder, es él quien aspira a la inmortalidad, nosotros solo somos su herramienta.

Existencialismo. Corriente de pensamiento iniciada en Kierkegaard, seguida por autores como Unamuno o Heidegger, y que tiene su mayor representante en Jean-Paul Sastre. La frase de este último –"la existencia precede a la esencia"- caracteriza a la doctrina existencialista. La idea es que no es algún tipo de género, esencia o concepto colectivo lo que me define, sino el hecho casual de que estoy aquí, de que existo. Así, no soy mujer, católico, español o comunista, antes que eso soy una subjetividad obligada a decidir seguir viviendo y construir su propia vida a cada momento. La angustia vital, ese sentimiento terrible de tener que tomar decisiones respecto a mi propia vida en cada momento, acompaña irremediablemente a la subjetividad humana. El existencialista, frente al determinista, no solo cree en la libertad, es que cree que "solo" somos libertad. El hombre es un ser indeterminado, nada en él está escrito, su vida y su identidad serán aquello que él decida, y habrá de decidirlo todo –incluso seguir con vida a cada momento- sin la excusa de apoyarse en otros. Estará solo ante su propia libertad, condenado paradójicamente a ser libre. La libertad es lo único que no somos libres de elegir, somos libres lo queramos o no.

Valores. El valor se aplica a aquello que consideramos digno de estima y aprecio. En economía se asocia al precio de las cosas. En ética, entendemos que un valor puede ser un modelo o arquetipo digno de admiración y aprecio, de ahí que se hable de una sociedad sin valores cuando se entiende que a nuestras colectividades les faltan ideales.

Código de Hammurabi.
Primero de los grandes sistemas jurídicos y legales de la historia. Fue promulgado por un rey sumerio y exhibido en público con escritura en granito. Contiene cientos de normas, y en especial prohibiciones acompañados de los castigos previstos para su violación, lo que ha creado la imagen del código como un ejemplo de crueldad. Se trata sin embargo de un sistema muy avanzado destinado a asegurar la convivencia.

Ética (ethos, carácter) La ética es la rama de la filosofía que se ocupa de las costumbres y la conducta moral. Su reflexión se ocupa de la fundamentación del bien y del mal, los fines deseables, el deber moral. No se debe confundir con "moral", que es más bien el objeto de estudio de la Ética. La moral es el conjunto de normas de conducta a que me acojo ante una situación que requiere solucionadas no solo técnicas, sino asociadas al deber.




Política. (polis, ciudad) En términos intelectuales, llamamos así a la teoría del estado, la cual consiste en juzgar la bondad o maldad del estado real y proponer el estado ideal determinando las características del régimen político adecuado. En la práctica, llamamos así al arte del gobierno y la gestión del poder.

Poder. En sentido etimológico, lo asociamos a la raíz latina potestas cuando lo entendemos de forma sustantiva, es decir, como el lugar ocupado por quienes de forma efectiva e institucionalizada ejercen el gobierno. En sentido de potentia, se trataría más bien de la facultad o capacidad para actuar. La concepción tradicional –potestas-, también llamada concepción soberanista, trata el Poder como un espacio localizado y estable que podemos asociar al Estado y, si se quiere, al Capital, de manera que el poder se ejerce siempre en vertical, de arriba hacia abajo, de forma jerárquica, estableciendo la relación unilateral entre un polo activo que ejerce el poder y otro pasivo que es su súbdito o víctima. En la concepción contemporánea de Michel Foucault, heredada de Nietzsche y su teoría de la voluntad de poder, el poder es más bien un juego de relaciones, un espacio horizontal sometido a fuerzas que todos ejercemos donde somos algo más que dominadores y dominados. El poder aquí es una microfísica: "el poder está en todas partes, mejor, viene de todas partes". Esta concepción recoge el principio que define el poder como la capacidad de influir sobre los demás. Así, no solo el gobierno propiamente dicho o las relaciones laborales marcadas por el capital son "poder", también lo pueden ser la familia, la escuela, los grupos de amigos… todo es poder en la medida en que todos pugnamos por ejercer influencia sobre los demás.

Legalidad/ Legitimidad. (lex,ley; legalis,legalidad) Es legal lo que se ajusta a la ley establecida, es decir, la acción conforme a la ley que se lleva a cabo no por respeto a la dignidad de la ley misma, sino porque "conviene" cumplirla. Actuar legalmente es ajustarse al Derecho Positivo, es decir, al conjunto de leyes vigentes en una comunidad. Otorgamos legitimidad a lo que se ajusta a la ley moral, es decir, que consideramos legítima o ilegítima una acción en la medida en que la consideramos moralmente aceptable, con independencia de si se ajusta o no al derecho positivo.

Teorías de la legitimación. Actualmente se llama así a toda teoría política. Es aquella doctrina que da razones a favor de un modelo político que está en práctica o que no lo está pero debería aplicarse. Los ideólogos de un sistema defienden el régimen vigente, tratan de demostrar que es el mejor posible, que sus detractores están equivocados y que sería desastroso derribarlo y sustituirlo por otro. Los críticos o revolucionarios, por el contrario, elaboran teorías políticas que aspiran a ser puestas en práctica mediante leyes y normas cuya aplicación y mantenimiento sean garantizadas por las nuevas instituciones.
Por ejemplo, el Apartheid, fue una práctica política aplicada legalmente en la República Sudafricana hasta tiempos recientes. Consistía en excluir por ley a la mayoría negra de los puestos de prestigio y poder, accesibles solo a la minoría blanca. Algunos teóricos legitimaban esta práctica racista basándose en presuntos datos científicos e históricos que proclamaban la inferioridad de la raza negra. En el siglo XVII, el pensador británico Thomas Hobbes, legitimó la práctica de un Estado represor, duro y casi totalitario (asociado en aquel tiempo a la Monarquía Absoluta y en la actualidad a las dictaduras totalitarias), basándose en la presunción antropológica de que "el hombre es malo por naturaleza". Con la idea de que "el hombre es un lobo para el hombre", Hobbes pretendía hacer ver que, si no se nos aterroriza y castiga duramente, tendemos a asesinar o robar al vecino, pues somos por naturaleza egoístas, envidiosos y violentos. En plena Revolución Industrial, Karl Marx defendió la alternativa revolucionaria a la sociedad de clases –el socialismo- basándose en sus estudios de historia, sociedad y economía que demostraban que el capitalismo hacía a la mayoría de la población cada vez más pobre.

Democracia. (demos, pueblo; cratia, gobierno, poder) Se define como aquel régimen en el cual la soberanía reside en los ciudadanos. Su principio es la isonomía, es decir, la igualdad ante la ley.
La democracia es históricamente fundada en la polis de Atenas, en el siglo V antes de Cristo, también llamado Siglo de Pericles. Se trataba de un modelo asambleario o de democracia directa. Los miembros de la asamblea se reunían en el ágora (plaza pública) y en los tribunales, y decidían las leyes y medidas de gobierno por votación inmediata.
Este modelo restringía sin embargo la condición de ciudadano con derecho a participar en la asamblea a un porcentaje de personas restringido, negándoselo a mujeres, esclavos y extranjeros.
La democracia moderna ha perdido su carácter asambleario, convirtiéndose en democracia indirecta, representativa o parlamentaria. Organizaciones de expertos en gobernar o profesionales de la política denominadas Partidos compiten entre sí cíclicamente para obtener la representación parlamentaria, de manera que los ciudadanos delegan sobre ellos la responsabilidad de legislar y gobernar. La pérdida del ágora ha restado protagonismo y poder de decisión al pueblo –lo que plantea interrogantes sobre el sentido etimológico del término "democracia"-, pero también es cierto que no restringe la isonomía y la participación política como el modelo ateniense. Además, las constituciones modernas suelen prever la posibilidad del referéndum, consulta –vinculante o no- en la que cada ciudadano se pronuncia directamente sobre una cuestión trascendental para el Estado.

Mesianismo. Creencia difundida por los profetas en la venida del Mesías, un liberador que salvará a los hombres del Mal en el mundo y construirá el Reino de Dios en el mundo. El término suele extenderse desde la religión a la política para aplicarse a doctrinas que, como el nazismo o el marxismo, anuncian la liberación y un futuro de felicidad en una nueva edad de oro.